sábado, 24 de septiembre de 2011

El Señor resucitado dice:



La guerra impele a odiar a los enemigos.
El Príncipe de Paz dice: Amad a vuestros enemigos.
La guerra dice: Maldice a quién te maldice.
El Príncipe de Paz dice:Orad por los que os maldicen.
La guerra dice: Hagan daño y maten a quienes los aborrecen.
El Señor resucitado dice: Haced bien a los que os aborrecen.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Dos caminos




Dos caminos se desviaban en un bosque, lamenté no poder ir por los dos.... más sabiendo que una senda lleva a otra dudé de que fuera nunca a retornar.

A través de las épocas, un día, lo volveré a decir con un suspiro.

Dos caminos se desviaban en un bosque y yo.....yo tomé el menos transitado, y esa fué la acción decisiva de mi vida.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Palabra de Sabiduria



La condición física de nuestro cuerpo puede afectar también el espíritu, ese es el motivo por el cual se dió la Palabra de Sabiduría.

Liahona marzo 1987 pag 3

La bondad



La bondad perdona las debilidades y los defectos ajenos.

Liahona enero 1984 pag 76

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Libres de elegir



Somos libres de elegir, pero no somos libres de alterar las consecuencias de lo que hayamos elegido.

martes, 20 de septiembre de 2011

El hogar



Ningún éxito puede compensar el fracaso en el hogar.
La más pobre de las chozas en la cual prevalezca el amor en una familia unida es de mayor valor para Dios y para el futuro de la humanidad que cualquier otro tesoro.
En un hogar así Dios puede obrar milagros, y así lo hace.
Los puros de corazón en un hogar puro están siempre a corta distancia del cielo.

Conference Report abril 1964 pag 5

lunes, 19 de septiembre de 2011

Preparémonos bien




Asegurémonos de que entendemos completamente las cosas más importantes que debemos hacer a fín de prepararnos para la segunda venida del Señor.
Debemos poner nuestra vida y nuestro hogar en orden, esto significa una investigación sincera del alma y el reconocimiento de las cosas que estamos haciendo mal, así como el arrepentimiento en lo que sea necesario.
Significa guardar todos los mandamientos de Dios, significa amar a nuestro prójimo, llevar una vida ejemplar, ser buenos esposos, significa enseñar e instruir a nuestros hijos en los caminos de justicia, ser honrados en todo lo que hagamos, ya sea en el hogar como en el trabajo, significa esparcir el Evangelio de Jesucristo en todos los pueblos del mundo.
Hay una gran urgencia de llevar a cabo su obra. El tiempo se acorta.

Liahona febrero 1976 pag 37